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Crítica: “Dalia y el libro rojo”

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Título original: Dalia y el libro rojo
País: Argentina, Perú, Colombia, Brasil, Ecuador y España
Año: 2024
Director: David Bisbano
Productoras: Vista Sur Films, Mi Perro Producciones, FilmSharks International, Golem Studio, Doce Entertainment, Cinefilm, Matte CG, Signos Studios y Mr Miyagi Films
Estreno: 25 de octubre, 2024
Edad: TP

Todo/a escritor/a se encuentra con dificultades a la hora de escribir. Ya sea una novela, un cuento, un guión o un artículo de esta índole. Sin embargo, es en la escritura donde encontramos la base del imaginativo humano, a lo largo de la historia, desde que los egipcios inventaron la escritura.

Dalia y el libro rojo no pretende ser pretenciosa u ostentosa en sus exponentes acerca de esta materia, si no que opta por el aspecto más genuino y simple del comienzo de todo escritor: ¿cómo encontrar la valentía para comenzar?

Con una premisa entre la fantasía, la pérdida y la escritura, la película nos narra la transición por la que pasa una niña, Dalia, quien tras perder a su padre, ve cómo su novela inacabada cobra vida llevándola a un mundo en derrumbe, el cual sólo ella puede salvar. Descubriendo lo valioso de lanzarse a la aventura de escribir. Como su padre le explicaba, de pequeña, que al ser valiente había descubierto algo más allá de sus límites. 

Fotograma de Dalia y el libro rojo (2024)

En una actualidad donde la literatura y la prosa parecen comenzar a perderse entre una maraña de consumo instantáneo de vídeos en frenesí, películas al doble de velocidad, y noticias que llegan a nuestras manos más rápido de lo que se pueden juzgar o analizar racional y concienzudamente, Dalia y el libro rojo apuesta por invitar al espectador más pequeño a sumergirse en el creativo e infinitamente grande mundo de la lectura. Pero no sólo eso, sino a detenerse a escribir, cuidar las palabras, el vocabulario, las formas y el detalle en nuestra expresión. Un ejercicio que requiere de mucho énfasis en la constante búsqueda de la correcta expresión. Como todo/a artista, los/as escritores/as buscamos la fórmula correcta para embelesar a nuestros/as lectores/as con la narrativa que les ofrecemos. Sin embargo, podemos enfrentarnos a la crítica desde fuera, pero sobre todo a la nuestra propia. 

Jugando con la idea primigenia de la novela La historia interminable (Michael Ende, 1979) donde el mundo de fantasía es devorado por la nada, la película lleva esto a un plano más pequeño, en el que la destrucción se debe a su estado inacabado y perfeccionismo insatisfactorio del autor ante una historia y unos personajes que consiguieron devorarle hasta morir.

Fotograma de Dalia y el libro rojo (2024)

Por lo tanto, la película abre camino a la experimentación, a comenzar esa hoja en blanco si miramientos ni florituras. A fin de cuentas, como decía en un artículo de “Cartas a la directora” del periódico El País: “Mi hija quiere ser segundo violín” viniendo a decir, que no todos/as tenemos que ser los primeros, y que es más valioso el lanzarse sin someterse a la presión, haciendo algo que te apasiona, que detenerte ante la línea de salida y mirar al techo sin bajar la vista a ver lo que tienes delante para avanzar.

Y la producción de esta película es un reflejo de ese pensamiento positivo en la creatividad de cada uno/a. A pesar de los fallos que se puedan encontrar en el ritmo de la animación en algunas partes durante el filme, o de recursos sacados de la manga (convenientes para el guión), Dalia y el libro rojo muestra valentía y capacidad para levantar un proyecto tan masivo como una película de animación a base de múltiples apoyos y recursos aplicados a la película de sostenibilidad y raciocinio. Componiendo planos mixtos de stop-motion para los fondos y 3D para sus personajes.

Es por esto por lo que debemos ver el filme con los ojos de los/as soñadores/as. Con las mentes abiertas y los oídos bien abiertos.

Calificación Animatic

Calificación: 2 estrellas y media

Tráiler